Sobre la serie
Medio mixto digital
El Prisionero es una serie de imágenes de medio mixto que explora la experiencia del ser humano atrapado no por muros físicos sino por su propia mente. La figura central — un maniquí de artista dentro de una cueva de forma cúbica excavada en roca — representa al hombre interior: ese ser que habita un espacio que siempre estuvo ahí, una condición preexistente más que una jaula construida.
Dentro de la cueva, en la oscuridad, viven los dibujos. Trazos expresivos que representan el ruido mental — el caos de los pensamientos que no descansan, que pesan, que no dan tregua. Ese caos no sale. Permanece contenido, porque de eso trata esta serie: de lo que ocurre adentro, no de escapar.
Las tres imágenes proponen tres estados del mismo prisionero ante el mismo espacio. El hombre que nunca conoció el silencio. El que aprende a negociar con su propio caos. El que finalmente flota, más ligero que sus pensamientos. No es una historia de liberación. Es una cartografía de la condición interior.